Warren Buffett es uno de los inversores más exitosos de la historia, y su enfoque de inversión se basa en la llamada "Bola de Nieve" (Snowball, en inglés). Esta estrategia se centra en invertir en empresas con una ventaja competitiva sostenible y un crecimiento constante, lo que permite a los inversores beneficiarse de un efecto compuesto a largo plazo.